jueves, 18 de marzo de 2010

NICARAGUA





Unos amigos mío, cansado de una lucha estéril en pos de la verdad en este País Valenciano, han decidido irse a Nicaragua, con 79 años, sobre todo lo único que les importa es sentirse vivos, como me dijeron al despedirse de mi. “Allí me siento persona, puedo ayudar, estoy vivo, aquí vegeto, me siento un inútil”.

Daniel, pacto, clientelismo, corrupción y por supuesto “esto nada tiene que ver con la Revolución de los 80”. Da la sensación como que todavía no han superado la derrota electoral del 90’. Se olvidan que 17 años de gobiernos neoliberales han cambiado la estructura social del país y no aceptan que 20 años después, las condiciones en Nicaragua y en el mundo no son las mismas que hicieron posible esa Revolución. Tienen los medios de comunicación opositores al gobierno (por cierto la mayoría) y por la camarilla de Ex Sandinistas (imprescindible título para que ser creíble por la mayoría de ONGs y algunas instituciones de la “Sociedad Civil” europea), se dan por ciertos, aunque partan de simples rumores y jamás se aporten pruebas. Por otro lado, y esto empieza a ser una constante en los desencantados del Frente, se critica una acción y su contraria. Si se rectifica, porque se ha rectificado mal y a destiempo, si una acción del gobierno beneficia a sectores populares entonces es clientelismo, si se llegan a acuerdos con el FMI, entonces solo son gestores del neoliberalismo. La misma acción de gobierno se ataca por la izquierda y por la derecha por la persona que hace la crítica.

Nicaragua tiene un sistema de seguimiento de hogares, la Encuesta Continua de Hogares realizada por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) entre julio y septiembre del año 2009 el índice de pobreza extrema ha disminuido significativamente. Esta encuesta se aplicó a una muestra de 7 mil 500 hogares urbanos y rurales a nivel nacional, y fue acompañada en su diseño, aplicación y procesamiento de datos por técnicos de la Comisión Económica para América Latina del Sistema de Naciones Unidas (Cepal). Daniel Ortega para la gente más de base del Sandinismo es intocable. Les guste o no les guste. ¿Y porque? Sencillamente porque lleva muchos años que aunque viaje en helicóptero o en Mercedes, baja a la realidad y se ensucia las canillas de barro, se empapa de los problemas de la gente. Al siguiente día de su toma de posesión, Ortega decretó la gratuidad de los servicios de salud pública y de la educación pública primaria y secundaria. A estas alturas, la crisis energética ya fue superada; los apagones de más de 12 horas, son cosa del pasado neoliberal. Los salarios en el Ejecutivo bajaron de $7000 a $3000 dólares. Nicaragua se incorporó a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) y a Petrocaribe-ALBA, asegurándose así, entre otras cosas, el suministro de 10 millones de barriles de petróleo anuales.

Nicaragua va saliendo con ayuda de los cooperantes y de personas como estos amigos Ángel y Yenni.

Jose M Dominguez IS-PSOE Benicarló

martes, 12 de enero de 2010

EL MARXISMO ABIERTO


Ante la noticia de la muerte de Daniel Bensaid
En la década de los años setenta los que abrazamos el marxismo en los Comités de Curso, para acabar militando en la LCR discutíamos el Mayo 68, la política de clases y aprendíamos de los amigos franceses. Leimos a Alain Brossat, Denis Avenas, Krivine, o el mismo Mandel o por último a Daniel Bensaid. Comenzaba la crítica a los programas de austeridad en plena crisis del 73.
Mientras tanto se desarrollaba una crítica ferrea al Eurocomunimo de los Carrillo o Belinguer. Todavía tengo en la mente la presentación de la Crítica al Eurocomunismo en el Colegio mayor San Juan Evangelista.
Han pasado muchos años y después de la desparición de Mandel, el compañero Daniel Bensaid continuó desarrollando lo que se ha venido a denominar el "Marxismo Abierto" (Editorial Crítica). Comenzando por criticar el teoricismo stalinista, la teoría de juegos, o el reformismo del marxismo analítico.
Nos deja toda su obra, y la vuelta a la política profana. Daniel Bensaid nos deja la palabra y el marxismo abierto a nuevas posibilidades. Nos deja la práctica teórica sobre la que volveremos.
Javier Méndez-Vigo

martes, 8 de diciembre de 2009

SAHARA Y SUS GENTES



El Sahara Occidental. Es un país, para los que no están informados que es la República autónoma que se encuentra al sur de Marruecos. Este país es el único país árabe de habla hispana como consecuencia de ser colonia española. Que es lo que esta pasando actualmente en el Sahara?. En enero del 2003 se propone el Plan Baker por parte de la ONU, plan que incluía una amplia autonomía del Sahara Occidental dentro de Marruecos. Marruecos rechaza la propuesta. Pasan los años y desde 2005 comienzan a haber decenas de protestas importantes en contra de la ocupación Marroquí de las cuales Aminetu Haidar es participe. Actualmente La República Árabe Saharaui Democrática es reconocida por cuarenta y cinco estados (incluido México, España todavía no la reconoce), sin contar veintidós países que han revocado anteriores reconocimientos y trece que han congelado sus relaciones con la Republica Árabe Saharaui Democrática (RASD) ), y doce de los cuales existe una embajada. La casa de Aminetu Haidar está situada en el barrio de Zemla, uno de los más humildes de El Aaiún (Sáhara Occidental). Frente a ella, una furgoneta de la policía marroquí y varios agentes de paisano cierran el paso a los periodistas. En el interior de la vivienda, Darya Mohamed Fadel, de 57 años, madre de la activista saharaui, cuida de sus dos nietos, una niña de 15 años y un niño de 13. La mujer repite: "He perdido a Aminetu, pero no quiero perder a los niños". Aminetu Haidar no debe morir así. El rey Mohamed cree que ha encontrado la fórmula mágica para librarse de ella, sabiendo que no va a tirar la toalla: que muera víctima de la huelga de hambre que ella nunca suspendió en estos 21 días de ayuno que ha cumplido para lograr su regreso a El Aiún. El rey “hermano” de los españoles ha optado por hacer lo posible para que ella siga hasta el final, cerrándole la puerta y provocando su tenacidad y espíritu de lucha. No hay que sorprenderse ni de la arbitrariedad ni de la miopía de un tirano que sólo busca resultados a corto plazo para seguir en el trono y con poderes absolutos. Dos problemas en una misma persona, por un lado el humanitario de Haidar y por el otro la ausencia de derechos humanos en Marruecos e incumplimiento de las normas ONU con el Sahara, el primero se puede solucionar si se soluciona el segundo, pero éste lleva 30 años parado, ojalá me equivoque, pero creo que esta señora va a ir hasta las últimas consecuencias y con el tiempo ella quedará como mártir de la causa saharaui y España (junto con Marruecos) como cómplice de la muerte de Haidar (por que nadie se acordará de las soluciones que se están planteando en este momento). Nos conviene solucionarlo.
Jose Mª Dominguez IS-PSPV de Benicarló

miércoles, 25 de noviembre de 2009

¡MITOS DE LA GRIPE A!



La semana pasada se celebró en la sede de la Organización Médica Colegial en Madrid el “Foro sobre ética de las medidas para la protección de la población contra la gripe A“, unas interesantísimas jornadas que el colectivo de médicos está organizando durante las últimas “pandémicas” semanas para debatir sobre los últimos acontecimientos referidos a tal situación.

Juan Gérvas, médico madrileño de talento y talante (en la foto el primero por la izquierda) me envía algunas conclusiones de su visión. Resumo las que me parecen que son no sólo razonables sino originales pues de Juan he publicado ya en varias ocasiones sus textos. Merece la pena leerlos:
Las personas nacidas antes de 1957 tienen defensas contra la gripe A. El virus de la gripe A circuló ampliamente entre 1918 y 1957, y dejó una protección por más de 50 años en los afectados. Es decir, la inmunidad natural dura más de medio siglo. Por ello los ancianos mueren menos con la gripe A. Vale la pena pasar la gripe A y no probar con una vacuna que si sirviera nadie sabe cuánto duraría su efecto. Al pasar la gripe A los niños, jóvenes y adultos tendrán la oportunidad de “vacunarse” de por vida y naturalmente contra la enfermedad. Por cierto, la epidemia de 1918 que provocó millones de muertos se dio en un mundo sin antibióticos, sin sistemas sanitarios, de pobreza y sin agua corriente, y a pesar de ello mató casi en exclusiva a los pobres. También la gripe A de 2009-10 mata sobre todo a pobres y en países sin sistema sanitario público, como en Méjico y EEUU.
La gripe A es sólo una de las muchas enfermedades “tipo gripal”. El virus de la gripe provoca muy pocas “gripes”. Aunque fuera eficaz la vacuna sólo evitaría los casos de gripe propiamente dicho. Por ejemplo, los médicos “centinelas”, especializados en diagnosticar la gripe para tomar muestras y saber el tipo de virus, sólo aciertan en un 30-50% de los casos (en el 50-70% de los pacientes, el cuadro gripal lo provoca otro virus, como adenovirus, rinovirus, virus sincitial respiratorio y demás). El típico trancazo es casi siempre otra cosa, no gripe propiamente dicha. Por cierto, cuando los médicos “centinelas” aciertan y es gripe, casi en el 100% es el virus H1N1 (el de la gripe A), por lo que no vale la pena hacer prueba ni test diagnóstico alguno.
Las vacunas contra la gripe sirven para poco en la práctica. La efectividad de las vacunas antigripales es bajísima, del orden del 33%. Es decir, no valen para nada en 7 de cada 10 vacunados (que corren los riesgos de la vacunación sin esperar ningún beneficio). Las vacunas antigripales son especialmente inútiles en los niños y más en los menores de dos años, en que no valen para nada. Además, no hay ensayos clínicos que duren años respecto a las vacunas antigripales, así que no sabemos nada sobre sus perjuicios y beneficios a largo plazo. De la vacuna contra la gripe A no sabemos nada sobre su efectividad, pero como mucho será del 33%. El ejemplo de los países del hemisferio sur demuestra que no vale la pena la vacunación. De hecho, la vacunación podría ser causa de que las cosas se complicasen, pero no hay ensayos clínicos previstos para estudiar la efectividad de la vacuna, ni a corto ni a largo plazo.
La gripe A no provoca más complicaciones en las embarazadas que la gripe estacional. El embarazo, sobre todo al final del mismo, se acompaña de más complicaciones por la gripe A, como todos los años sucede con la gripe estacional. Por ello, la embarazada debe tener el mismo comportamiento de tranquilidad y sentido común ante la gripe A que ante la gripe de otros años. La vacuna más específica contra la gripe A en las embarazadas, Panenza, contiene timerosal como conservante en la presentación multidosis y el timerosal se desaconseja en el embarazo. Además, la ficha técnica (la información oficial) de Panenza, dice literalmente:
“4.6. Embarazo y lactancia. Actualmente no hay datos disponibles relativos al uso de Panenza durante el embarazo. Los datos obtenidos en mujeres embarazadas que han sido vacunadas con diferentes vacunas estacionales inactivadas no adjuradas no sugieren malformaciones o toxicidad fetal o neonatal”. Es decir, no sabemos nada, salvo vagas deducciones.
Las compañías farmacéuticas no son responsables de los daños que causen la vacuna contra la gripe A. La situación es de tal incertidumbre que los políticos han decido eximir a las compañías farmacéuticas de toda responsabilidad por los daños que causen las vacunas contra la gripe A, tanto en EEUU como en la Unión Europea. Es insólito que la industria farmacéutica haya logrado este paraguas que le protege de reclamaciones y responsabilidades. Con ello se facilita su “toma de riesgos” (menor precaución, más irresponsabilidad) y se trasladan los posibles daños a los hombros de la sociedad, no de los accionistas como sucede habitualmente (en el negocio de la vacuna contra la gripe A sólo hay ganancias).
La financiación pública de la vacuna contra el gripe A desvía fondos que no se emplean para otros problemas sanitarios. Cuando se utiliza dinero público la cuestión no se ciñe sólo a la efectividad de la vacuna contra la gripe A, sino también a su coste-oportunidad, a lo que se deja de hacer cuando se vacuna. Así, por ejemplo, el problema del suicidio en los adolescentes y jóvenes (mata más que la gripe A), la salud bucodental de los adultos y ancianos (desdentados por falta de cobertura sanitaria pública), la muerte digna en casa (hoy casi un imposible morir en casa atendido por el propio médico de cabecera).
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Fuente: http://www.migueljara.com

miércoles, 18 de noviembre de 2009

¡NATIVA O EXTRANJERA LA MISMA CLASE OBRERA!



Los empresarios y capitalistas del estado español se han beneficiado en al última década de la llegada de trabajadores inmigrantes a los que han explotado en condiciones bestiales. La utilización de la legislación reaccionaria contra los inmigrantes, como la ley de extranjería, les ha colocado en condiciones de ilegalidad permitiendo a los capitalistas utilizar a nuestros hermanos de clase inmigrantes para recortar los derechos y empeorar aún más las condiciones laborales del conjunto de la clase trabajadora en sectores como la agricultura, pesca, construcción, servicios, etc. Sobre esta base, los beneficios empresariales se han disparado; de hecho según datos oficiales, la aportación de los trabajadores inmigrantes al crecimiento del PIB se cifra en un 50% en los últimos 5 años.
Después de más de diez años consecutivos de crecimiento de la población inmigrante en nuestro país, el saldo neto se está reduciendo por primera vez debido al aumento explosivo del paro. Concretamente, en el primer trimestre del año 2009 sólo 9.500 solicitudes fueron tramitadas, contrastando con los años anteriores como 2007 con 240.000 solicitudes en todo el año y 2008 con 119.000. La crisis del sector construcción unido a un continuo endurecimiento de los criterios de estancia están provocando que por primera vez en varias décadas haya un saldo negativo entre llegada de inmigrantes y salida de los mismos.
Los ataques a los trabajadores inmigrantes no han cesado con la crisis, sino todo lo contrario. Ahora, decenas de miles de trabajadores inmigrantes se ven ante el dilema de permanecer en el Estado español haciendo frente a una sobreexplotación laboral cada vez mayor, al paro y a la persecución policial y judicial, o bien regresar a sus países de origen, donde la perspectiva laboral, económica, y sociopolítica es todavía peor. En la actualidad, cerca de 1.060.000 trabajadores inmigrantes se encuentran en el paro (una tasa del 29%), y sólo la mitad de ellos tiene derecho a percibir prestaciones por desempleo. De esta manera son miles de inmigrantes los que cada día nutren las filas de la marginalidad y la dependencia.
El gobierno del PSOE no ha ofrecido ninguna solución progresista a la situación dramática que viven miles de familias inmigrantes, salvo la estafa de los programas de retorno voluntario, un intento de sacarse el problema de encima después de haber obtenido la máxima plusvalía de estos trabajadores.
Toda la legislación europea sobre inmigración está recorrida por la idea reaccionaria de que los inmigrantes representan una amenaza para los trabajadores nativos y para la estabilidad de la sociedad. Un buen ejemplo es el gobierno Berlusconi en Italia, que organiza redadas sistemáticas en el transporte público para "cazar" inmigrantes ilegales y realizar expulsiones preventivas gracias a la Ley Maroni. Algo similar esta ocurriendo ya en el estado español, dónde el gobierno del PSOE está apoyando las medidas más reaccionarias que la derecha siempre ha exigido contra los trabajadores inmigrantes y sus familias. La actual Ley de Extranjería amplía de 40 a 60 días el periodo máximo de internamiento a inmigrantes sin papeles, mientras la legislación europea permite hasta 18 meses de internamiento por el mero hecho de ser un inmigrante sin papeles.
Frente a todas estas agresiones, los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, no han ofrecido una respuesta firme y se han mostrado pasivos y tibios ante la legislación aprobada contra este sector especialmente desfavorecido de la población. Es el momento de organizar a los trabajadores inmigrantes para unificar sus demandas con las del conjunto de los trabajadores. Es una tarea fundamental y urgente del sindicalismo de clase unificar la lucha del conjunto del movimiento obrero, nativo o extranjero, contra cualquier tipo de división en nuestras filas. Los trabajadores del Estado español queremos y necesitamos contar con la experiencia y la fuerza combativa de todos nuestros hermanos de clase.
a) Ningún tipo de discriminación social, política o laboral por motivos de raza. Todos los derechos laborales y políticos para los inmigrantes. A igual trabajo, igual salario.

b) Abolición de la ley de extranjería y toda la legislación represiva. Derecho al reagrupamiento de las familias. Reestablecimiento de una ley democrática de asilo político sin restricciones.

c) Incremento drástico de los presupuestos públicos para garantizar la integración de los inmigrantes. Sanidad gratuita para todos los inmigrantes. Derechos a la educación pública digna y gratuita. Equipamientos sociales, culturales y deportivos para disfrute de la población al que tengan acceso todos los inmigrantes. Medios materiales suficientes para que las diferentes comunidades puedan mantener sus tradiciones culturales, lingüísticas e históricas.

Resolución de la III Conferencia Sindical de EL MILITANTE

lunes, 9 de noviembre de 2009

1989: EL MURO QUE ENTERRÓ AL STALINISMO



"Lo que fracasó en Rusia y Europa del Este no era el comunismo o el socialismo, en el sentido en que este fue entendido por Marx y Lenin, sino una caricatura burocrática y totalitaria"[Alan Woods]

Hoy la burguesía capitalista está de fiesta. Hasta donde llega su cinismo y su demagogia que incluso le conceden el mérito a un periodista, que hace veinte años realizó una pregunta a un ministro de la RDA.
2009 también es el aniversario de la Revolución Alemana de 1919 y del asesinato de los dos dirigentes [Rosa Luxemburgo y k. Liebnkecht ]llevados a cabo por la socialdemocracia alemana. También es el aniversario de la fundación de la Internacional Comunista. Por último, es el aniversario de la Comuna Asturiana. Pero dichas celebraciones no existen para la burguesía globalizada. Son celebraciones que "no existieron".
1989 supuso el Fin de la Historia para el neoliberalismo. Lo pasado es lo que fracasó y, por consiguiente, hay que olvidarlo, no mentarlo. Lo que realmente pretenden es que el Movimiento Obrero olvide lo que significó la Revolución de 1917, hay que hacer olvidar la democracia de los Consejos Obreros. Ya que si se consigue, lo único que quedará es la democracia liberal.
Y sin embargo se mueve, la historia continua su rumbo. La Revolución (Bolivariana o cualquier otra) vuelve a parecer. Nos negamos a aceptar acríticamente la democracia burguesa.

¿Qué es el Muro?

El Muro es producto de los acuerdos de Yalta. Pero antes de esto sse produjo el Pacto Molotov-Ribentrov, mediante el cual Stalin y Hitler se repartieron Polonia. Pero dicho pacto no evitó que el nazismo alemán invadiera la URSS. Pero mientras tanto ¿qué es lo que ocurrió en la URSS?. Que triunfó la contrarrevolución stalinista: se producen las purgas de 1936-38 en la que calleron bajo tierra, en los aisladores y el gulags toda la vieja guardia bolchevique y miles de comunistas que defendían las conquistas de Octubre y la democracia obrera. [Ver, Pierre Broué, Comunistas contra Stalin]
Por otro lado, la heróica lucha del pueblo soviético consiguió primero retener a las tropas nazis y más tarde, con la ayuda del Ejército Rojo, derrotar a Hitler y llegar a las mismas puertas de Berlín. Pero "el triunfo de la URSS en la segunda Guerra Mundial tuvo efectos contradictorios: por un lado el pueblo soviético tenía el orgullo de haber derrotado la aocupación nazi, pero por otro, había pagado un precio demasiado elevado bajo la dirección burocrática de Stalí: durante más de tres años el territorio soviético fue escenario de guerra, alrededor de 1700 ciudades de pequeñas a medianas y 70.000 aldeas campesinas fueron totalmente destruidas. Fueron aniquilados generaciones enteras de obreros y jóvenes: 21 millones de ciudadanos soviéticos murieron en la guerra y más de un millón y medio fueron deportados por orden de Stalin. El impacto demográfico se sintió a lo largo de los años, y aún en 1950 la población de la URSS estaba en el 90% de sus niveles anteriores a la guerra" [Claudia Cinatti]
La derrota del nazismo hizo que el stalinismo se afianzara durante décadas. Pero esto no fue sin grandes movimientos contra la burocracia y a la vez con las consiguietes derrotas por parte de dicha burocracia de los intentos de revolución política:
1. Alemania Oriental 1953 Hecho que se produce casí inmediatamente de la muerte de Stalin. Una oleada de huelga por la mejora de las condiciones de vida lleva a poner en solfa a la burocracia del Estado Alemán. Huelgas, donde ya el pueblo alemán de la Alemania Oriental pedía la unificación. Pero donde a la vez pedían la "democracia obrera" y el control obrero de la producción, junto con la desaparición del partido único. Dicha primera insurrección fue sofocada brutalmente por las tropas rusas (300.000 rusos) con sus tanques y armamento pesado que se desplegaron en Berlín.

2. La revolución de los consejos de Hungría de 1956
"El levantamiento de Hungría de 1956 constituye sin lugar a dudas uno de los puntos más altos del proceso de revolución política que recorrió Europa del Este, combinando demandas contra la opresión nacional que sufrían estos países a manos de Moscú, con la lucha por la expulsión de la burocracia y por la democratización del régimen y de la planificación económica" [Claudia Cinatti]. Si hacemos caso al gran historiador P. Broué tendríamos que afirmar que la Revolución húngara fue una revolución eminentemente política dirigida por el movimiento obrero aliando al ejército y las más amplias capas populares. Y desarrollando una verdadera democracia consejista. Así se creó un gran consejo obrero central en Budapest que "en interés de la construcción socialista de Hungría" planteaba suspender la huelga general a cambio de una serie de condiciones que incluían "que se fije fecha para elecciones libres en las que solo podrá participar los partidos que reconozcan y siempre han reconocido el orden socialista , basado en el principio de que los medios de producción pertenecen a la sociedad". Programa que desmentía la calumnia stalinista de que era una revolución que defendiera los interese capitalistas. La revolución acabaría siendo aplastada por la invasión de las tropas del Pacto de Varsovia: 19 divisiones con más de 200.000 soldados aplastaron la revolución; Imry Nagy fue depuesto, arrestado y ejecutado. Una revolución en donde cayeron 20.000 húngaros defendiendo a los consejos Obreros... y 3.500 soldados rusos.

3. La Primavera de Praga

En 1968 coincidiendo con el ascenso revolucionario en occidente (Mayo 68) y con la lucha antiimperialista en Vietnam, aparece el "socialismo con rostro humano" en Checoslovaquia y con un proyecto económico (realizado por el economista Ota Sik) se pretende construir un socialismo de mercado. Lo irónico del caso es que su dirigente máximo Dubcek era un reformista partidario de la política de Krushchev.
El Kremliv bajo la égida del burócrata Breznev invadió Checoslovaquia y terminó con el exprerimento del socialismo de mercado.

4.Polonia y Solidaridad
Polonia lo intentó dos veces: la primera en 1956 y más tarde en 1981. Sería precisamente la aparición del sindicato Solidaridad y su lucha la que pondría la puntilla al régimen burocrático.
El pueblo polaco no olvida y en 1980 aparece de nuevo el papel de los que aparecieron en las luchas obreras de 1956. ¿Qué es lo que realmente pedía el sindicato de Solidaridad?: "los obreros quieren gobernar y son capaces de ello" "necesitan un programa basado en la exigencia de una ampliación del poder económico, de manera que éste repose directamente en las manos de la clase obrera, tanto a nivel de empresa como a nivel regional y en todo el pais".

En ninguno de estos acontecimientos el Movimiento Obreros de los Países del Bloque Stalinista pretendían volver al capitalismo. Pretendía recuperar la democracia obrera desarrollada por la Revolución de Octubre y por la vieja Guardia bolchevique:
a)elecciones libres y democráticas donde la población pueda elegir y revocar de manera inmediata a cualquier cargo cuando no responda a los intereses de la democracia

b) Que nadie al servicio o cargo público que representa a los trabajadores reciba un salario superior al salario medio de un obrero cualificado

c)Control obrero y participación obrera a todos los niveles de la Sociedad

Lo que cae con el Muro no es el socialismo, sino la burocracia stalinista

Javier Méndez-Vigo

miércoles, 28 de octubre de 2009

1929: DEL BOOM A LA DEPRESION



El 24 de octubre de 1929 estalló el pánico en la gran bolsa de Nueva York. 12.894.650 acciones cambiaron de manos, muchas a precios de saldo. El jueves 29 de octubre Wall Street comenzó su prolongado declive. El crack de Wall Street se divide en dos épocas: la alegre "época del jazz" de los años veinte y los años treinta, la década de la depresión.

Todo el mundo sabe que en octubre de 1929 las acciones en Nueva York experimentaron una "pequeña dificultad local". Y todos saben que millones pasaron hambre y miserias durante los siguientes diez años, una dureza que terminó con el horror de la guerra mundial. ¿Cuál es la relación?

La crisis es inherente a un sistema donde la producción no está planificada y cuyo motor es el beneficio privado. La crisis adopta la forma de sobreproducción, con trabajadores ociosos que se encuentran con máquinas paradas. Cada recesión tiene sus propias características y puede tener un desencadenante diferente. El crack de Wall Street puede ser considerado como el detonante de la Gran Depresión, como la "crisis del crédito" marca el inicio de la crisis actual. También es cierto que el pánico jugó su papel. En todas las crisis capitalistas aparentemente pueden jugar un papel factores accidentales. Tanto en la crisis de 1929 como en la actualidad, la crisis tarde o temprano iba a llegar. La producción industrial en EEUU pasó de un índice de 127 en junio de 1929 a 122 en septiembre, 117 en octubre, 106 en noviembre y 99 en diciembre. La producción automovilística pasó de 660.000 unidades en marzo de 1929 a 440.000 en agosto, 416.000 en septiembre, 319.999 en octubre, 169.500 en noviembre y 92.500 en diciembre.

En otras palabras, cuando explotó Wall Street ya estaba en camino la recesión en la "economía real". Galbraith, historiador de los acontecimientos, comenta: "La causa y el efecto pasan de la economía a la bolsa, nunca al contrario. Si la economía en 1929 hubiera sido sólida el efecto del gran crack de 1929 podría haber sido pequeño". Esta recesión en la producción se reflejó en el mundo de las acciones, de los sueños y las ilusiones. El pánico en Wall Street a su vez tuvo un efecto crítico en el mundo de la producción y los beneficios.

El colapso no tenía precedentes. En EEUU, entre 1929 y 1933, la renta nacional cayó un 30 por ciento y la producción industrial más o menos a la mitad. En 1933 más de una cuarta parte de la fuerza laboral estaba en paro. Según la Liga de las Naciones el desempleo mundial casi se triplicó entre 1929 y 1932.

Después de la Primera Guerra Mundial EEUU dotó de dinamismo a la economía mundial, y también llevó al mundo a la depresión. El auge estuvo alimentado por industrias nuevas y en expansión: producción en masa de automóviles y aplicaciones eléctricas, la generación de electricidad y la construcción.

Los estruendosos años veinte

El boom de los "estruendosos años veinte" tuvo similitudes importantes con el boom que terminó en 2007. El "boom" no estuvo acompañado de un aumento real de los salarios de los trabajadores sino que alimentó la desigualdad y los beneficios para los ricos. Entre 1925 y 1929 el precio de las acciones industriales en EEUU se triplicó. En 1926 era evidente el elemento febril especulativo que tenía el boom. La burbuja inmobiliaria de Florida durante los años veinte permite una comparación evidente con la burbuja inmobiliaria que impulsó el reciente boom. Y las burbujas estallan.

El elemento especulativo estuvo alimentado por la práctica de comprar acciones "en margen", es decir, poner un dinero que sólo representa una pequeña parte del precio de la acción. Mientras las acciones suben de precio parece que es un pasaporte hacia la prosperidad. Eso es exactamente lo mismo que el "apalancamiento" de los bancos hace un par de años, prestar treinta o incluso cincuenta veces lo que valen tus activos es lo que impulsó la burbuja inmobiliaria estos últimos años. En ambos casos la práctica terminó en lágrimas.

Pero cada crisis es diferente, aunque todas tengan elementos comunes. El crack de 1929 tuvo unas diferencias importantes con la actualidad. La Primera Guerra Mundial había fomentado la agricultura destinada a la exportación en el continente americano y en Australasia para alimentar a los soldados en Europa. En víspera de la guerra se había institucionalizado la sobreproducción y la miseria. En los años veinte el nivel de vida de dos tercios de la población mundial dependía críticamente del precio de los productos primarios, principalmente agrícolas. El colapso de los precios agrarios fue una causa importante de la caída del comercio mundial.

Otro factor de la reducción del comercio, que afectó a todos los países, fue la oleada de proteccionismo y devaluaciones competitivas que acompañó a la crisis. La devaluación adoptó la forma de desprendimiento del patrón oro. Este sistema internacional de pagos quedó destruido totalmente con la Gran Depresión. También hubo intentos de cargar el peso de la crisis sobre los hombros de otros países, con el consiguiente efecto de empobrecer a todos.

¿Por qué fue tan severo el crack de 1929? La contrapartida al crecimiento del comercio mundial en los años veinte, y su colapso en los treinta, fueron los flujos financieros entre países. En la teoría económica convencional los países pobres pedirán dinero prestado a las naciones ricas. Pero en los años veinte la bancarrota de Alemania se agudizó con las reparaciones de guerra que debía pagar a los "vencedores", Gran Bretaña y Francia, que a su vez entregaban el dinero a los ricos EEUU para pagar sus préstamos de guerra. Estos flujos monetarios eran perversos y en última instancia insostenibles. Su colapso rompió la cadena del crédito internacional y agudizó aún más la caída del comercio mundial.

De igual manera, estos últimos años el mayor deudor mundial ha sido EEUU, que ha vivido a costa de países relativamente pobres como China. Martin Wolf, el gurú del capital financiero ha avisado en repetidas ocasiones de que estos desequilibrios no pueden continuar. "El espectacular colapso del sistema financiero occidental es un síntoma de esta gran realidad... A largo plazo, la economía global tendrá que reequilibrarse. Si no lo hace, la economía mundial puede resquebrajarse. Como en los años treinta, ahora existe un peligro real".

Aún no hemos visto una espiral descendente de proteccionismo a gran escala o caos monetario, pero las tensiones están ahí y no se puede descartar.

La mayoría de los gobiernos entre 1929 y 1933 no pudieron o no tenían capacidad para intervenir en el colapso de sus economías, se limitaron a los clichés capitalistas sobre la necesidad de equilibrar el gasto público. Durante los últimos dos años los gobiernos capitalistas han intervenido masivamente para "evitar otro 1929". Más tarde trataremos la efectividad de estas medidas.

¿Qué provocó el crack de 1929?

Los keynesianos dicen que la razón principal fue una caída del gasto autónomo, especialmente en inversión. Es verdad que la inversión privada experimentó un colapso del 90 por ciento entre 1929 y 1933; la construcción cayó un 85 por ciento y la producción de bienes de capital un 75 por ciento. ¿Por qué? La razón parece ser que las oportunidades más rentables proporcionadas en los años veinte por el desarrollo de nuevas industrias y mercados se agotaron al final de la década. En otras palabras, de cualquiera de las maneras el boom habría terminado. El boom y la recesión son características normales del desarrollo capitalista.

Los monetaristas como Milton Friedman culpan a la caída de la oferta monetaria provocada por el colapso general del sistema bancario. En 1933, 9.000 bancos en EEUU cerraron sus puertas para siempre. Las tres principales oleadas de quiebras bancarias fueron 1930, 1931 y 1933. Evidentemente estas quiebras llegaron muy tarde cómo para ser la causa del colapso, aunque evidentemente empeoraron la situación. El caos financiero interactuó con el colapso de la producción y arrastraron aún más a la economía.

Kindelberger tiene razón cuando afirma: "Ni la teoría monetaria o giro autónomo del gasto, con o sin declive de la bolsa, tienen que ver con estos movimientos precipitosos. Ellos requieren una teoría caduca de la inestabilidad del sistema crediticio". (Manías, pánicos y cracks). El problema es que la producción bajo el capitalismo realmente es social. Los productores de todo el mundo dependen completamente uno del otro. Y sólo descubren esa realidad cuando el sistema de mercado y el sistema monetario que engrasa sus ruedas fracasan totalmente. Marx lo explicaba: "La ley de la gravedad se reafirma cuando una casa cae entre nuestras narices". Los gobiernos cuando llegaba la crisis a sus respectivos países veían como caían sus ingresos por impuestos y la espiral de gastos se disparaba. Eso tuvo el efecto natural de provocar déficit presupuestario. Este déficit fue denunciado por los economistas de la época como libertinaje financiero. El gobierno laborista británico en minoría sufrió la presión del establishment para equilibrar a toda costa el presupuesto. Así que decidieron reducir los subsidios de desempleo y bajar los salarios a los profesores y otros funcionarios. Naturalmente esa medida causó una división en el grupo parlamentario laborista. ¡Eso no era lo que necesitaba hacer el laborismo! Ramsey MacDonald y un puñado de traidores entraron en el gobierno "nacional" para aplicar estas medidas con el apoyo de los tories. Las posteriores elecciones, con todos los seguidores de los recortes económicos formando un bloque contra los candidatos del Partido Laborista Independiente, dejaron al partido con sólo 54 escaños en el parlamento. Más importante aún fue el golpe psicológico que representó para el movimiento obrero.

Nunca se debe olvidar que esta política de recortes fue un total fracaso y no llevó a la recuperación. Thatcher repitió la misma estrategia en la recesión a principios de los años ochenta. Su intención era bastante clara, hacer que la clase obrera cargue con el peso de la crisis. Eso es lo que ahora tienen en mente los tories bajo la dirección de Cameron para las próximas elecciones. El Nuevo Laborismo quiere mantener el gasto, alimentar el déficit gubernamental, antes de las elecciones del próximo año. Pero están de acuerdo con los tories en que serán necesarios nuevos recortes en el futuro para equilibrar los gastos del Estado.

Roosevelt llegó al cargo de presidente de EEUU en 1933, en medio de la recesión. Era un político capitalista astuto representando a los Demócratas. El New Deal encarnaba el primer reconocimiento por parte de los políticos burgueses de la profundidad de la crisis y el peligro que engendraba, amenazando la existencia del sistema capitalista en general.

El New Deal

El activismo económico de Roosevelt coincidió en muchos aspectos con el auge de la economía keynesiana en los años treinta, como una alternativa a la fracasada y anquilosada ortodoxia. Keynes de ninguna manera se veía como un representante del movimiento obrero, de hecho declaró: "La guerra de clases me encontrará en el lado de la burguesía culta". En lugar de equilibrar el presupuesto en los tiempos duros, Keynes pensaba que el gobierno debía gastar dinero, eso incluía incurrir deliberadamente en déficit presupuestario si era necesario, con el objetivo de mantener alta la demanda agregada. Cuando Roosevelt salió elegido puso a millones de parados a trabajar en distintos proyectos de infraestructuras públicas y para ello gasto dinero del gobierno. En esta sopa de letras los trabajadores no recibían un salario completo, sino que cobraban una parte en forma de ayuda para mitigar el hambre. (No existía un sistema universal de subsidio de paro). Eso fue una ayuda, no una cura, para el desempleo. Estos proyectos nunca abarcaron más de una cuarta parte de los desempleados.

Roosevelt también se ocupó de la sobreproducción de la única manera que puede hacerlo el capitalismo, destruyendo fuerzas productivas. Roosevelt tendió una mano a los agricultores. En 1933 les pagó para cosechar menos de 100 millones de acres de algodón (una cuarta parte de la cosecha de ese año) y se sacrificaron 6 millones de cerdos. Una locura, ¡perpetuar la pobreza en medio de la abundancia!

¿Funcionó el New Deal? No. Como sucede ahora, sectores importantes de la clase capitalista estaban más preocupados con reducir el presupuesto gubernamental que por ayudar a los parados. Después de ganar a su contrincante republicano en las elecciones de 1936 con el apoyo entusiasta de los pobres, en 1937 Roosevelt decidió, bajo la presión de la clase capitalista, reducir el déficit. Se eliminaron programas de ayuda y se empezó a recaudar los impuestos para la seguridad social federal. Como resultado el déficit federal pasó del 5,4 por ciento del PIB al 1,2 por ciento. Esta contracción coincidió con una profunda caída de la actividad económica (la ‘recesión Roosevelt') y el paro se disparó en 1937. Cientos de miles fueron expulsados de los planes de bienestar social y la esperanza de millones se desvaneció.

En 1940 había en EEUU más de 10 millones de parados. Como señala el economista keynesiano Paul Krugman: "Un gigantesco programa de obras públicas... restauró el pleno empleo, también conocido como Segunda Guerra Mundial". La otra cara de la guerra fueron los cincuenta millones de muertos. La clase obrera intercambió un horror capitalista por otro.

Hay una gran diferencia entre 1929 y la actualidad, y es que los gobiernos están interviniendo aterrados por las consecuencias políticas que tendría no hacer nada. En EEUU, antes de la elección de Roosevelt, el presidente Hoover no hizo absolutamente nada para aliviar la miseria. Sólo se le recordará en la historia por la palabra ‘hooverville', que describe las ciudades de chabolas creados para albergar a los parados y sin techo de la depresión.

Desde 2007 los gobiernos han intervenido contra el colapso. Han intervenido principalmente para rescatar a los bancos. Con esta medida han adoptado la posición de Mussolini ante la Gran Depresión, privada e individual. Las pérdidas son públicas y sociales. Han nacionalizado las pérdidas de los bancos y dejado los beneficios en manos privadas. Como resultado de esta política han añadido 1,5 billones de libras a la deuda nacional y por ejemplo Gran Bretaña tiene ahora un déficit superior al 10 por ciento del PIB. En EEUU los costes del rescate han alcanzado los 23,7 billones de dólares, aunque se han dado cifras aún más astronómicas. Se ha pedido prestado este dinero y después hay que devolverlo. Existe el peligro de que esta medida estrangule antes de que nazca a la futura recuperación.

Se ha utilizado la política monetaria para reducir los tipos de interés hasta alcanzar unos niveles históricamente bajos, pero no parece que tenga mucho efecto en la economía. En cuanto a la política fiscal, la política de déficit presupuestario como proponían los keynesianos no parece que esté impulsando la demanda agregada porque los bancos han utilizado el dinero de los rescates para reconstruir sus activos. En este momento no sabemos si la intervención gubernamental ha aliviado la recesión, pero lo que sí es seguro es que no es un billete ni un paso fácil hacia la recuperación.

Hay una parodia del marxismo y los marxistas en la que se afirma que nosotros damos la bienvenida a la recesión económica. Eso quiere decir que no nos importa mucho el sufrimiento de las masas. Que sólo nos preocupamos por el efecto de radicalizar su conciencia que tendrán estas privaciones. Que nos frotamos las manos y exclamamos: "¡Es una gran oportunidad!"

En realidad esas ideas están muy lejos del análisis sobrio de los procesos económicos y sus efectos sobre la conciencia que mostraron Lenin y Trotsky en sus escritos. Aquí tenemos un ejemplo: "El problema es que el aumento de la explotación no siempre eleva el espíritu combativo del proletariado. Así, en medio de una baja coyuntural, cuando aumenta la desocupación, sobre todo si sobreviene después de una derrota, el incremento de la explotación no provoca la radicalización de las masas sino todo lo contrario, su desmoralización, atomización y desintegración. Lo vimos, por ejemplo, en las minas de carbón inglesas inmediatamente después de la huelga de 1926. Lo vimos en mayor escala en Rusia, cuando la crisis industrial de 1907 coincidió con el aplastamiento de la revolución de 1905. Si en los dos últimos años el incremento de la explotación provocó un crecimiento del movimiento huelguístico, lo que es evidente, las bases de ese proceso se encuentran en el reanimamiento coyuntural de la economía, no en su declinación". (León Trotsky. El "Tercer período" de los errores de la Internacional Comunista. 8 de enero de 1930).

Crisis y conciencia

En general, no hay una relación automática entre crisis y desarrollo de la conciencia. Cómo pensarán los trabajadores y qué conclusiones sacarán depende de todo el período precedente de la lucha de clases y cómo lo han experimentado. Es verdad que la crisis provoca un profundo cuestionamiento de la naturaleza del sistema capitalista y su manifiesto fracaso. Las cosas no pueden seguir como antes. Pero puede que no cause una acción revolucionaria inmediata. Durante un período de años la crisis de 1929, que fue tanto política como económica, provocó perspectivas revolucionarias y contrarrevolucionarias por todo el planeta. Lo que sucedió en la lucha de clases en cada país dependió críticamente de la dirección de la clase obrera.

Tomemos el caso de la clase obrera británica. Los trabajadores británicos llegaron a la Gran Depresión sólo tres años después de la mayor derrota de su historia. En 1926 el TUC convocó una huelga general en solidaridad contra un intento concertado por la clase dominante de acabar con las condiciones que tenían los mineros, reduciendo sus salarios e incrementado sus jornadas laborales. La huelga general fue sólida. Provocó terror ante la perspectiva revolucionaria que se abría, los dirigentes del TUC cedieron sin ningún tipo de garantía y dejaron solos en la lucha a los mineros. Golpeados en el frente industrial, los trabajadores giraron al frente político y eligieron a un gobierno laborista en 1929. Este gobierno resultó impotente ante el aumento del paro que superó los millones en 1931. MacDonald y compañía fueron sustituidos por los tories y el laborismo casi desaparece en las urnas.

¿A dónde se suponía que debían dirigirse los trabajadores británicos? Habían sufrido una derrota industrial y política en cinco años. El viento golpeaba las naves de la clase obrera y la recesión profunda socavaba su posición negociadora. Los primeros años de la década presenciaron un sombrío desfile de manifestaciones de hambrientos y batallas locales contra los recortes del subsidio de paro. Es verdad que, a finales de los años treinta, algunos sectores de la clase obrera se habían recuperado lo suficiente para luchar, pero la nueva combatividad quedó truncada por el inicio de la guerra.

En EEUU, durante los años veinte, el sindicalismo sufrió un declive. Los únicos trabajadores que estaban organizados lo estaban en los sindicatos de rama. Pero, como vimos, una de las características de la década fue el surgimiento de las nuevas industrias de producción en masa como el automóvil con una mano de obra semi o no cualificada. Desde 1929 a 1932 el desempleo pasó a 15 millones, representando a un tercio de la clase obrera. Los que aún tenían trabajo se aferraban a él y padecían una atmósfera de terror en el centro de trabajo.

Desde un punto de vista superficial los trabajadores parecían acobardados. Pero sería un error absoluto ver esa situación como un síntoma de aceptación del capitalismo. Los trabajadores estaban furiosos, pero se sentían inútiles. Cuando la economía empezó a salir ligeramente de las profundidades de 1933 algunos trabajadores vieron la oportunidad de luchar.

Durante la década de 1923-1932 en EEUU hubo menos de 10.000 huelgas, que implicaron a menos de 4 millones de trabajadores. La compuerta se abrió en 1934 con las grandes huelgas en Toledo Auto-Lite, los camioneros de Minneapolis y con una huelga general de los estibadores de San Francisco. Estas huelgas estaban dirigidas por una nueva generación de líderes combativos, no la vieja generación de viejos dirigentes sindicales inclinados al pacto social y que habían dirigido los sindicatos durante los años veinte.

Oleada huelguística´

Durante la década de 1936-1945 hubo 35.000 huelgas. Casi 16 millones de trabajadores participaron en la lucha. Correctamente se denominó "el salto de gigante del movimiento obrero", la oleada de sindicalización adoptó la forma de organización industrial, abarcando a todos los trabajadores de una empresa independientemente de su nivel de cualificación o trabajo que realizaban. La radicalización también se expresó en un cambio de actitud política. Cada vez más trabajadores luchaban por una verdadera alternativa de la clase obrera frente a los políticos capitalistas.

La década de los años treinta desembocó en el crack de Wall Street de 1929 y provocó agitaciones políticas. Hubo oportunidades revolucionarias en Francia y España, llevó a la negra contrarrevolución en la Alemania nazi, y finalmente a la guerra mundial. El determinante crítico de todo fue que el resultado dependía de la dirección del movimiento de la clase obrera.
Mick Brooks Fuente: EL MILITANTE