jueves, 11 de enero de 2018

AÑO NUEVO, VIDA VIEJA


Ya hemos pasado las navidades y los reyes, hemos empezado la siguiente cuesta de enero, como cada año que lo único que cambia es el escribir la fecha. Pues la realidad que nos acontece es la misma que ocurría en enero de 2017. Digo la misma perdón me he equivocado, estamos peor. Este año pasado se han perdido ocho millones de horas de trabajo. Se ha firmado más de veinte millones de contratos de los cuales solo un millón novecientos mil aproximadamente, son indefinidos. La mayoría de contratos firmados son contratos basura, contratos de una semana, o por horas o en el mejor de los casos por algunos meses.  (Y un Presidente de este  gobierno nos felicita el año 2018 diciendo “Feliz 2016”)
De otro lado “nuestro entrañable gobierno” a los pensionistas le subirán el 0,25% y a los funcionarios el 1,5% eso si siempre y cuando le aprueben sus presupuestos en las Cortes.
Os habéis puesto a pensar que en Benicarló, con un alto porcentaje de jubilado del sector agrario, cuyas pensiones máximas oscilan de 600 a 800€.
 Por desgracia, no hemos salido de la crisis por más veces que lo repitan en sus medios de propaganda que son las TV. Sabemos lo suficiente sobre lo tremendamente injusto y negativo del hoy en España: sobre desempleo insostenible en adultos y jóvenes; sobre emigrantes forzosos (más de dos millones trescientos mil), pensionistas pobres, investigadores en precario, fracaso en educación, bajos salarios y trabajadores pobres neo esclavos, contratos basura, insuficientes ayudas sociales, escasos recursos contra la violencia machista y otros asuntos de interés público resueltos siempre en contra nuestra.
Y mirar según el Consejo Económico y Social, 422.600 hogares vivían gracias a la pensión de los abuelos con ingresos medios de 840 € y que a pesar de su exigüidad, constituía hasta hoy el último salvavidas de los restos del naufragio económico español, pero teniendo en cuenta que se ha establecido por Ley un mínimo incremento de las pensiones de un 0,25 %, el colchón familiar verá reducido su grosor y se elevará el riesgo de pobreza y fractura social. Así, según el último informe de Intermon Oxfam sobre “Crisis, desigualdad y pobreza”, se advierte que de continuar los recortes sociales, la pobreza en España podría llegar a afectar al 40 % de la población en el horizonte de la próxima década. En la actualidad, según dicha ONG, la tasa de pobreza se situaría en el 27% de la población y afectaría ya a casi 13 millones de personas) y según Cáritas tres millones de personas vivirían ya en situación de “pobreza severa” (menos de 307 euros al mes) mientras el número de millonarios en España habría aumentado un 13% en el último año según datos de Eurostat, con lo que se está agudizando de forma vertiginosa una fractura social de resultados impredecibles.
Fuera aparte del caos circulatorio, cuando cae una nevada y más en una autopista de pago, no nos podemos olvidar de la pobreza energética que afecta a la mayoría de este Estado, donde se enriquecen unos pocos a cuenta de las desdichas de la gran mayoría.
Muchos podríamos pensar que ahora que les dio por eso de hacerse abanderados del constitucionalismo harían cumplir la Constitución del 78 y exigirían aquello que aparece en su Título VIII, artículo 128:
“1.Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general.
2. Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica. Mediante ley se podrá reservar al sector público recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de monopolio y asimismo acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere el interés general.”
 A mí personalmente me da la impresión que la opción de la nacionalización, no solo legítima, sino como a todos los españoles de bien gusta, legal y constitucional vaya a aplicarse. Lo máximo fue la ley Catalana que exigía una consulta previa a Asuntos sociales antes del corte de suministro,  pero tras el recurso de la propia Endesa, los jueces anularon dicha ley en diciembre de 2016.
Un principio de solución sería “la Tasa Tobin” y pagar el estado la Renta Básica a toda la ciudadanía.
José Mª Domínguez 

domingo, 17 de diciembre de 2017

Marx y la clase obrera

Marx pensó en su época que el socialismo estaba al caer; también lo pensó Lenin. Pero en la realidad el capitalismo ha seguido firme en su desarrollo. Eso implica que bajo las relaciones de producción capitalista las fuerzas productivas pudieron desde aquel entonces seguir desarrollándose y lo han hecho de un modo prodigioso. Las formas del valor y las formas mercantiles se han consolidado y han brotado algunas nuevas. De ahí que El Capital, que debe pasar como la mejor obra teórica que analiza las formas de valor y formas mercantiles en general, siga teniendo total vigencia. Aunque es cierto que hay formas del valor o formar mercantiles nuevas que no existían en tiempos de Marx y que por consiguiente él no analizó, como pueden ser los derivados, esto no implica que El Capital haya quedado obsoleto. Marx nos proporcionó las herramientas teóricas para analizar las nuevas formas mercantiles. Pensemos en los derivados: se trata básicamente de asegurarme hoy en precio lo que va a suceder en el futuro. Yo he pactado comprar harina al precio de 200 euros la tonelada de trigo; si llegada la fecha de vencimiento del contrato el precio de la tonelada de trigo ha subido a 300 euros, yo seguiré pagando 200 euros. Pero yo puedo vender ese derecho y hacerlo por 280 euros, por ejemplo, embolsándome así una ganancia especulativa de 80 euros por tonelada. Aquí el derecho de compra se ha transformado en una mercancía. El capitalismo se caracteriza por convertirlo todo en mercancía. La  forma económico-social de los derivados merece sin duda un análisis más detallado, pero con lo dicho nos basta para demostrar que las herramientas proporcionadas por Marx son suficientes para analizar esas formas económicas. No niego tampoco la necesidad de estas nuevas formas económicas; lo que cuestiono es el sistema de apropiación de las ganancias especulativas. Todas las ganancias especulativas producidas por los efectos ciegos del mercado deben ser propiedad del Estado. La clave está en el sistema de propiedad y no en las formas económicas.
Cuando hablamos de la esencia y de la apariencia. Los empiristas y neopositivistas niegan la esencia, como si se tratara de  una cosa oculta, misteriosa e inaccesible. Para esta corriente filosófica solo existen las relaciones aparentes, camino que sigue la economía convencional. Esto se debe a que su método de pensamiento es  metafísico: captar las cosas en las formas de ser y no como procesos. Los marxistas dogmáticos, por el contrario, solo piensan en términos de esencia y niegan la importancia de la apariencia. Pero Marx hereda el pensamiento de Hegel, de manera que considera que la realidad se compone de apariencia y de esencia, y asume un principio fundamental: la apariencia es la manifestación de la esencia. Su punto de partida son las relaciones esenciales y estudia después como se transforman en relaciones aparentes. Basta como ejemplo la sección primera del libro tercero titulada La transformación de la plusvalía en ganancia y de la cuota de plusvalía en cuota de ganancia. No obstante, no siempre el camino en Marx parte de la esencia para llegar a la apariencia, en ocasiones es al revés: al inicio de El Capital se parte del valor de cambio para llegar al valor. Pero una vez analizada la naturaleza del valor, la relación esencial, retorna al análisis de las formas del valor, las relaciones aparentes. Todo el conjunto conlleva a:
Que Aquellos que durante las pasadas décadas han estado anunciando la muerte de la clase obrera y de los movimientos obreros tienden a fijarse únicamente en aquella parte del proceso de formación de la clase que implica descomposición. Pero si trabajamos desde la premisa de que las clases obreras mundiales  y los movimientos obreros están constantemente formándose, descomponiéndose y reformándose, entonces tendremos un poderoso antídoto contra esa tendencia a pronunciarnos prematuramente sobre la muerte de la clase obrera cada vez que una clase obrera específica se descompone. La muerte del movimiento obrero ya se pronunció prematuramente a comienzos del siglo XX, conforme el ascenso de la producción en masa minaba la fuerza de los obreros-artesanos; y de nuevo se enunció prematuramente a finales del siglo XX. Al centrarnos en la formación, descomposición y reformación de las clases obreras, estaremos en condiciones de observar el estallido de nuevas luchas, tanto de las nuevas clases obreras en formación como de las viejas clases obreras en descomposición; esto es, las luchas de aquellos que están experimentando tanto el lado creativo como destructivo del proceso de acumulación capitalista, respectivamente. Yo he denominado a estas luchas como protestas obreras Tipo Marx y Tipo Polanqui. Las protestas obreras Tipo Marx están compuestas por las luchas de las nuevas clases obreras emergentes, que desafían su estatus de mano de obra barata y dócil. Las protestas obreras Tipo Polanqui están compuestas por las luchas de las clases obreras ya establecidas, que defienden sus modos de vida y sustento, incluidas las concesiones que el capital y el Estado les ha concedido en las previas oleadas de lucha. En el presente aumento de las luchas podemos ver ambos tipos de protestas: la oleada de huelgas de la nueva clase obrera migrante en China se correspondería con el tipo nueva clase obrera en formación y las protestas anti-austeridad en Europa se corresponderían con el tipo descomposición de las clases obreras ya establecidas.
El optimismo de Marx acerca del internacionalismo obrero y el poder transformador de las luchas proletarias se debía en parte a que los tres tipos de luchas (la de aquellos que se incorporan al trabajo asalariado en su última fase de expansión material, la de aquellos que están siendo expulsados como consecuencia de la última ronda de restructuración, y la de aquellos que el capital no necesita) se hallaban dentro de los mismos hogares y comunidades obreras. Vivían juntos y luchaban juntos. Dicho de otra forma, Marx esperaba que las diferencias dentro de la clase (entre empleados y desempleados, activos y ejército de reserva, aquellos que tienen capacidad para imponer costosas disrupciones al capital en los centros de producción y aquellos que sólo tienen capacidad para interrumpir la paz en las calles) no se solaparan con las diferencias de ciudadanía, raza, etnicidad o género. Como tales, los obreros que encarnaban los tres diferentes tipos de conflicto obrero eran una sola clase obrera con un poder y unas demandas comunes, y con la capacidad de desarrollar una perspectiva post-capitalista que prometía la emancipación de toda la clase obrera mundial. Históricamente, no obstante, el capitalismo se ha desarrollado acompañado del colonialismo, el racismo y el patriarcado, dividiendo a la clase obrera en distintos estatus (como la ciudadanía, la raza/etnicidad y el género) y embotando su capacidad para desarrollar una perspectiva emancipadora para la clase en su conjunto. Hoy hay  otras señales que indican que estas divisiones se están debilitando, si no rompiendo, abriéndose perspectivas a nivel local, nacional e internacional para unas movilizaciones capaces de reunir en solidaridad a los protagonistas de los tres tipos de protestas obreras y de generar proyectos de emancipación transformadora para el siglo XXI.

III CONGRESO PROVINCIAL DEL PSPV/PSOE DE CASTELLON

Este fin de semana se ha celebrado el III Congreso Provincial del PSPV/PSOE de Castellón en la ciudad de Almenara. En dicho congreso se despedía F. Colomer como Secretario General. No quisiera continuar sin decir unas breves palabras sobre Francecs. Palabras que van más allá de la política. Al amigo Francecs lo conocí siendo un joven allá por 1983 y lo primero que tengo que señalar es que nunca ha dejado de ser una gran persona, de esas que son siempre leales, de las que con solo mirar a los ojos sabes que siente lo que dice y dice lo que siente. A nivel político - como dirigente de la provincia siempre fue tolerante y comprensivo, quizás sea por el hecho de que la "ilustración" y aquella primera modernidad de Bartolomé de las Casas corre todavía por sus venas. Por otra parte, durante estos años ha construido el sedimento de la organización que hoy recoge el Primer Secretario elegido en Primarias. Y como dijo en su discurso final Ernest Blanch la figura de Francesc ya pertenece a nuestro Patrimonio. Por esto el discurso de Francesc fue como él. Defendiendo la pluralidad y no teniendo miedo reconocer sus posibles errores. La dignidad del socialismo recorre su ser. Por todo eso y otras cosas este pequeño homenaje.

En las Primarias estuvimos al lado de Ernest no solo por "ser el futuro" sino porque representa el republicanismo y la izquierda, Representa también la certeza de que es fiel a sus ideas, porque también viene de un buen tronco y sus venas han sido regadas por sabia socialista. Ya despues del triunfo en las Primarias estuvimos dispuestos a continuar hablando con Ernest, por sus propuestas y por la perspectiva que tiene hacia el mañana. Por esta mismas condiciones cuando nos llamó proponiendonos una Secretaria aceptamos. Una secretaria - como la de la Memoria Histórica- que supone aprender de aquellos que sufrieron y los que sufren todavía las consecuencias de una  "larga noche", pero que también significa por luchar por la Justicia y por devolver la Dignidad a aquellos que sufrieron la ignominia
Izquierda Socialista de Castellón entra tanto en la Ejecutiva como en el Comité Provincial- donde entra el compañero Jose María Dominguez. El Congreso terminó eligiendo una Ejecutiva amplia de 60 Secretarias. Recogiendo las distintas sensiblidades. Amplia pero que no debe ser óbice para conseguir una buena finalidad. Una ejecutiva donde hay un elenco de militantes de gran prestigio y donde existen excelentes personas y socialistas.
Por todo lo dicho GRACIAS a tod@s y especialmente a Ernest Blanch
Salud y República
Javier Méndez-Vigo
Coordinador Provincial de IS


domingo, 2 de diciembre de 2012

DECLARACIONES DE JUAN ANTONIO DEL BARRIO (Portavoz Federal de IS)

“El PSOE o acaba como el PASOK griego o retoma la senda de la izquierda y busca el entendimiento con el resto de la izquierda”




Dijo que en las filas socialistas se tiene que abandonar la idea de que las únicas siglas buenas y válidas para defender posturas de izquierdas son las del PSOE. 

Audio de la entrevista
  
SB-Noticias.- Juan Antonio Barrio de Penagos, portavoz federal de Izquierda Socialista (IS), corriente de opinión del PSOE, reflexionó en La Trapera de Radio San Borondón el papel que está jugando su partido en estos momentos en los que parece no comprender que el divorcio con la ciudadanía es debido al abandono de las tesis de izquierdas y dijo que se está andando un camino paralelo al PASOK en Grecia al que la gente de izquierdas no mira como tal y por tanto no vota.

Juan Antonio Barrio dijo que el PSOE tiene que volver a convertirse en referente de la izquierda sin dar la espalda a otras formaciones de este ámbito, siendo la unidad de las formaciones de izquierdas un hecho fundamental, al más puro ejemplo de lo ocurrido en Grecia en torno a Syriza y al respecto señaló que hay dos experiencias claras, por ejemplo Syriza (Grecia), con su líder Alexis Tsipras al frente, ha estado apoyando a Izquierda Unida y Xosé Manuel Beigas en las pasadas elecciones de Galicia, ha estado con Joan Herrera (ICV-EUiA) en las elecciones catalanas, lugares en los que ha habido avances claros de esas posiciones.

En este sentido, dijo que la dinámica de los hechos es clara o el PSOE acaba como el PASOK griego, una situación que se puede corregir porque ese camino ya ha sido andado por la formación griega y de ellos se puede aprender, o se retoma la senda de la izquierda y se busca el camino del entendimiento con el resto de la izquierda.

Aclara el dirigente de IS que eso no quiere decir que el PSOE o el PSC abdiquen de su papel de luchar en primera línea y tratar de ser la primera fuerza de la izquierda, manteniendo un lugar preponderante, pero no menos cierto es que el partido tiene que recuperar una senda de humildad y darse cuenta de que esta realidad existe.

Como ejemplo de lo que habla indica el papel de Joan Herrera (ICV), quien ha mejorado tres escaños en las elecciones catalanas desde la humildad y el trabajo cercano a los ciudadanos y sin desviarse ni un ápice de sus reivindicaciones a lo largo de la legislatura, ni de sus críticas a los recortes, ni de sus proclamas para acabar con las desigualdades sociales y los desahucios, posturas totalmente coherentes y correctas en una formación y en un líder de izquierdas, luego esa estrategia claramente de izquierdas tendría que ser aceptada en esa comunidad por el conjunto de la izquierda con independencia de quien sea quien la proponga.

Barrio de Penagos dijo que en las filas socialistas se tiene que abandonar la idea de que las únicas siglas buenas y válidas para defender posturas de izquierdas son las del PSOE y se debe igualmente empezar un movimiento de unidad y para ello se tiene que hacer una profunda transformación del partido desde la base porque en definitiva no se trata de la casa común, sino de la causa común.

sábado, 3 de noviembre de 2012

AUTOCRÍTICA


 Ciertamente, fue un error la reforma de la Constitución, modificando su artículo 135 para en él introducir el objetivo del límite de déficit en las cuentas públicas y, lo más grave, el compromiso de atender por parte de las administraciones a las obligaciones del pago de la deuda de forma absolutamente prioritaria –así quedó expresamente establecido-. De enorme desacierto lo calificamos en su día los cuatro diputados del Grupo Parlamentario Socialista que en la pasada Legislatura no votamos a favor de esa reforma promovida por el gobierno del PSOE que apoyábamos. También nos manifestamos contra el “procedimiento exprés” que se empleó. Ante una cuestión crucial, actuamos en consecuencia al no estar de acuerdo con dicha reforma ni por la forma ni por el contenido, ya que no sólo no frenaría la especulación financiera, sino que además iba a suponer una tremenda cuña neoliberal en el texto constitucional. Se abría paso la sacralización del déficit cero y una peligrosa absolutización del pago de la deuda que acabaría atentando contra las políticas públicas del Estado social. Los brutales recortes padecidos por la ciudadanía, cuando nuestro país está metido en el infernal círculo de la deuda, lo confirman. 


   Quienes actuamos como se acaba de narrar no podemos más que dar por buenas las recientes declaraciones del presidente de la Junta de Andalucía reconociendo lo erróneo de aquella reforma. Con ello, el también secretario general de los socialistas andaluces y presidente del PSOE ha dado un paso importante hacia la autocrítica de una formación política que ha de hacer balance de su trayectoria teniendo que afrontar una pérdida incontenible de votos y un fuerte deterioro de su credibilidad. Lo que cabe añadir es que la autocrítica no puede quedarse en gesto puntual, en la superficie de unos hechos que requieren análisis en profundidad. De poco sirven peticiones de perdón cuando lo que procede es neutralizar las consecuencias de lo criticado y poner los medios para recomponer las cosas tras el cambio que con tan mala fortuna se hizo.

   A la obligada autocrítica habrá que aplicar lo que decía Marx de la imprescindible crítica: hágase “sin contemplaciones”, de manera que “no se asuste ni de sus consecuencias ni de entrar en conflicto con los poderes establecidos”. Hacer autocrítica implica también en este caso colisionar con poderes económicos bendecidos por la ideología neoliberal de la que se ha visto contaminado un PSOE escaso de resistencia frente el capitalismo financiero. Pero también frente a poderes de andar por casa, mas con mucho potencial de corrosión –por corrupción- de la credibilidad ante la ciudadanía. La autocrítica debe llegar asimismo al hecho de no asumir como se hubieran debido las responsabilidades políticas ante el caso de los EREs. También lo dijimos en su día. 


Jose Antonio Pérez Tapias

JJo

miércoles, 18 de julio de 2012

GOLPE DE ESTADO


No obstante, es sabido que las imposiciones de Bruselas a este respecto incluyen la aceleración de la entrada en vigor del retraso en la edad de jubilación desde los 65 a los 67 años, aprobada durante la legislatura del gobierno de Zapatero. En principio, según la última reforma de pensiones, la edad de jubilación empezará a retrasarse de manera progresiva a partir del 1 de enero de 2013, pero los 67 años no entrarían en vigor hasta 2027. Rajoy tiene intención de acelerar el proceso, y que la edad de jubilación quede definitivamente fijada en los 67 años mucho antes, sin que todavía se conozca la fecha concreta en que la nueva reforma de Rajoy la establezca. Algunas voces cercanas al gobierno, como el diario ABC, han publicado incluso que el gobierno baraja la posibilidad, caso de que los actuales recortes no den los resultados esperados, de aumentar la edad de jubilación hasta los 70 años.

Nuestra querida España, si nadie lo remedia, camina inexorablemente a una quiebra de deuda soberana. Las medidas adoptadas ese día, además de ser ineficientes desde un punto de vista económico, reavivan una brutal lucha de clases en nuestro país. De un lado, los protegidos, que no son otros que los acreedores que tomaron riesgos excesivos, la élite bancaria insolvente, y la clase empresarial que siempre ha jugado con las cartas marcadas. De otro, los perdedores, la ciudadanía en su conjunto, representada por los trabajadores, los emprendedores y los empresarios industriales. Rescate bancario a costa de los contribuyentes El problema de la economía española es el endeudamiento privado, que no se va a poder pagar, y, como corolario, la insolvencia de nuestro sistema bancario. La deuda de las familias, empresas y entidades financieras supera el 325% del PIB, y el precio del colateral que soportaba la mayor parte de la misma se ha desplomando. La banca española, que de manera irresponsable concedió dicha deuda, es insolvente. Por lo tanto, la condición necesaria para una recuperación económica de nuestro país pasaba por el saneamiento de nuestro sistema bancario y una restructuración de la deuda privada. Había distintas opciones, y el ejecutivo del PP ha optado por la peor posible, ¡que paguen los contribuyentes!

Además de subir los impuestos, Se hace una alusión a mis compatriotas los parados, una palabra que viene de patriota, una palabra que tanto manosean haciendo de ella su estandarte pero que acaba prostituida y vacía. Y hace alusión a estos compatriotas, bajándoles el subsidio de desempleo, eso si según usted lo hace por su bien, para estimular sus ganas de encontrar trabajo. El PP y su presidente es como un mal maestro, que además de castigarlos los humilla, se ha puesto en la teoría de la CEOE y la de las “cavernas” mediáticas, de que los parados no buscan trabajo, y que lo han de buscar como si en Laponia.

Seguramente Todos Uds. no habrá tenido que estar nunca en el paro ya que lleva mas de 30 años en la política, vamos casi toda su vida laboral, así que no tendrá seguramente que ver como le quitan su casa, como sus niños pasan hambre y no será alguno de esos parados que se ha llegado a suicidar aquí en España, si.. si.. en el país que usted gobierna y que ahora seguramente con su “tratamiento” de estimulo de recortar un 10% sus prestaciones indudablemente lo arreglara, y seguramente el siguiente que muera no lo tendrá en su conciencia. Y sobre todo esto es un golpe de estado a la Constitución Española, articulo primero “1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.”, Tanto defender la Constitución y ahora dan un golpe de estado contra la misma, que se os ve el plumero, si se celebrasen ahora elecciones no sacaríais ni el techo de Alianza Popular, el pueblo español no es tonto y ahora sabe con quien se la juegas.
José Mª Dominguez Rodriguez,  IS Benicarló

domingo, 8 de julio de 2012

OTRO SISTEMA BANCARIO ES POSIBLE





Estoy escribiendo este prólogo en un momento de gran tensión en España, resultado de las políticas públicas impuestas por el gobierno del Partido Popular que suponen el ataque más frontal a las clases populares que se haya producido en España durante el periodo democrático (1978-2012). Y utilizo deliberadamente la expresión impuestas porque ninguna de estas medidas fue anunciada en el programa electoral del Partido Popular durante la reciente contienda electoral a las Cortes Españolas. Es importante, desde el punto de vista de la legitimidad del sistema democrático, subrayar y denunciar que el gobierno dirigido por el Sr. Rajoy no tiene un mandato popular para realizar tales políticas. Tales políticas son legales, pero no son legítimas, ni siguen la ética que debiera seguirse en una cultura democrática, como bien dijo el Arzobispo de Canterbury, Dr. Rowan Williams, en su denuncia de los recortes de gasto público realizados por el gobierno conservador liberal dirigido por David Cameron en Gran Bretaña, recortes que hizo casi al día siguiente de salir elegido, sin que en su programa electoral hubiera ningún indicador de que llevaría a cabo tales recortes. Una situación semejante ha estado ocurriendo en España con el gobierno Rajoy. Casi al día siguiente de ser elegido, el gobierno Rajoy se ha embarcado en la realización de las políticas más radicales y agresivas (tal como las definió recientemente el Ministro de Economía, Luis de Guindos) en contra de la clase trabajadora y amplios sectores de las clases medias, centrando sus políticas públicas en reducir los salarios y la protección social.
El argumento constante que se transmite en los centros donde se reproduce la sabiduría convencional es que la recesión en España la originó la falta de disciplina fiscal. Tal aseveración se hace con toda contundencia, ignorando un hecho que muestra la falsedad de tal supuesto: cuando la crisis se inició en España, el Estado estaba en superávit (siendo España el “modelo de comportamiento fiscal” el estudiante avanzado y predilecto del establishment europeo neoliberal). Otro argumento que se utiliza para explicar la recesión es la supuesta “exuberancia salarial”, desconociendo y/o ocultando los datos que muestran que los salarios horarios están entre los más bajos de la UE-15, y ello a pesar de que el crecimiento de la productividad en los últimos diez años ha sido comparable al crecimiento de la productividad alemana.
La escasa diversidad ideológica permitida y existente en los mayores medios de información españoles explica que tales argumentos, por muy débiles que sean, se promuevan con plena inmunidad, ajenos a la crítica, habiendo alcanzado dimensiones de dogma en los círculos financieros, económicos, mediáticos y políticos del país.
La intensidad del mensaje tiene como objeto convencer a la ciudadanía que no hay otras alternativas a las que se están imponiendo: bajar salarios y recortar la protección social. Como parte de esta estrategia, se está también ocultando la causa real de las crisis actuales, que son tres, la crisis económica, la crisis financiera y la crisis democrática, crisis que tienen un elemento en común, el enorme poder que el capital financiero y el mundo de las grandes empresas tienen sobre el Estado español y sobre las instituciones europeas que dominan la vida económica, mediática y política de la Unión Europea (el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo). En realidad, la causa real de las tres crisis es el enorme descenso de las rentas del trabajo que ha estado ocurriendo en toda la Unión Europea (y, muy en particular, en España), causa del enorme endeudamiento de las poblaciones. El crecimiento desbordado del capital financiero está basado en el empobrecimiento de las familias que han tenido que endeudarse más y más para poder mantener su demanda, demanda que ha ido disminuyendo como resultado también de la enorme crisis del crédito, consecuencia del colapso de la banca. Ha sido este descenso de la demanda, consecuencia del descenso de las rentas del trabajo, la mayor causa de la crisis económica y de la recesión.
Pero fue el crecimiento de las rentas del capital y su concentración lo que creó las bases para la crisis financiera. La falta de rentabilidad de la economía productiva (causada por el descenso de la demanda) explica la enorme inversión especulativa que disparó el tamaño del sector financiero (previamente desregulado) y su colapso final, salvado por una intervención pública que, mostrando el enorme poder que la banca tiene, se hizo con el único objetivo de garantizar su pervivencia y rentabilidad, sin ningún cambio o requisito de cambio en su comportamiento especulativo como condición de esta ayuda pública. Tal gasto público en la banca, sin conseguir nada a cambio, indignó a la población. Esta desfachatez, que ha mostrado la instrumentalización del poder político por parte de la banca, es la causa de la enorme pérdida de legitimidad de los sistemas democráticos, particularmente acentuado en España donde, resultado de una transición inmodélica de la dictadura a la democracia, existe  hoy una democracia ya en sí muy limitada. El Estado español siempre –durante la dictadura y durante el periodo democrático- ha estado al servicio del capital financiero. La evidencia de ello es robusta y contundente. La banca es el centro del poder financiero y económico y su peso en los medios de información y en la vida política del país es enorme, mermando espectacularmente la calidad de nuestra democracia.
De ahí la enorme utilidad de este libro. Patrocinado por Attac (una de las organizaciones que sistemáticamente presenta estudios rigurosos que analizan críticamente la sabiduría convencional de claro corte neoliberal), este volumen describe la situación del capital financiero presentando, además, alternativas. El libro es de gran utilidad para  España, pues el texto analiza, punto por punto, la realidad de la banca, y desmonta el tinglado ideológico que el sistema financiero ha ido construyendo, mostrando el error y/o falsedad de sus supuestos. Y presenta clara evidencia de que la salud de la economía española y la calidad y bienestar de la población requieren un sistema financiero distinto al actual y al servicio de la ciudadanía, en lugar de la situación actual, basada en el beneficio y la especulación. Ello requerirá, como bien demuestran los autores, una intervención pública, incluyendo el establecimiento de bancas públicas que, como ha ocurrido en nuestro país en el pasado, y así ocurre en otros países, puedan ofrecer mayores garantías a los ciudadanos y medianas y pequeñas empresas, erradicando la especulación en el sistema existente hoy. Este libro será la pesadilla de la banca, pues muestra con toda claridad que otro sistema bancario es posible, denunciando el sistema actual por ser un sistema que beneficia a muy pocos a costa de la mayoría de la población.
Vicenç Navarro, Prólogo a Banca Pública, Icaria