miércoles, 18 de noviembre de 2009

¡NATIVA O EXTRANJERA LA MISMA CLASE OBRERA!



Los empresarios y capitalistas del estado español se han beneficiado en al última década de la llegada de trabajadores inmigrantes a los que han explotado en condiciones bestiales. La utilización de la legislación reaccionaria contra los inmigrantes, como la ley de extranjería, les ha colocado en condiciones de ilegalidad permitiendo a los capitalistas utilizar a nuestros hermanos de clase inmigrantes para recortar los derechos y empeorar aún más las condiciones laborales del conjunto de la clase trabajadora en sectores como la agricultura, pesca, construcción, servicios, etc. Sobre esta base, los beneficios empresariales se han disparado; de hecho según datos oficiales, la aportación de los trabajadores inmigrantes al crecimiento del PIB se cifra en un 50% en los últimos 5 años.
Después de más de diez años consecutivos de crecimiento de la población inmigrante en nuestro país, el saldo neto se está reduciendo por primera vez debido al aumento explosivo del paro. Concretamente, en el primer trimestre del año 2009 sólo 9.500 solicitudes fueron tramitadas, contrastando con los años anteriores como 2007 con 240.000 solicitudes en todo el año y 2008 con 119.000. La crisis del sector construcción unido a un continuo endurecimiento de los criterios de estancia están provocando que por primera vez en varias décadas haya un saldo negativo entre llegada de inmigrantes y salida de los mismos.
Los ataques a los trabajadores inmigrantes no han cesado con la crisis, sino todo lo contrario. Ahora, decenas de miles de trabajadores inmigrantes se ven ante el dilema de permanecer en el Estado español haciendo frente a una sobreexplotación laboral cada vez mayor, al paro y a la persecución policial y judicial, o bien regresar a sus países de origen, donde la perspectiva laboral, económica, y sociopolítica es todavía peor. En la actualidad, cerca de 1.060.000 trabajadores inmigrantes se encuentran en el paro (una tasa del 29%), y sólo la mitad de ellos tiene derecho a percibir prestaciones por desempleo. De esta manera son miles de inmigrantes los que cada día nutren las filas de la marginalidad y la dependencia.
El gobierno del PSOE no ha ofrecido ninguna solución progresista a la situación dramática que viven miles de familias inmigrantes, salvo la estafa de los programas de retorno voluntario, un intento de sacarse el problema de encima después de haber obtenido la máxima plusvalía de estos trabajadores.
Toda la legislación europea sobre inmigración está recorrida por la idea reaccionaria de que los inmigrantes representan una amenaza para los trabajadores nativos y para la estabilidad de la sociedad. Un buen ejemplo es el gobierno Berlusconi en Italia, que organiza redadas sistemáticas en el transporte público para "cazar" inmigrantes ilegales y realizar expulsiones preventivas gracias a la Ley Maroni. Algo similar esta ocurriendo ya en el estado español, dónde el gobierno del PSOE está apoyando las medidas más reaccionarias que la derecha siempre ha exigido contra los trabajadores inmigrantes y sus familias. La actual Ley de Extranjería amplía de 40 a 60 días el periodo máximo de internamiento a inmigrantes sin papeles, mientras la legislación europea permite hasta 18 meses de internamiento por el mero hecho de ser un inmigrante sin papeles.
Frente a todas estas agresiones, los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, no han ofrecido una respuesta firme y se han mostrado pasivos y tibios ante la legislación aprobada contra este sector especialmente desfavorecido de la población. Es el momento de organizar a los trabajadores inmigrantes para unificar sus demandas con las del conjunto de los trabajadores. Es una tarea fundamental y urgente del sindicalismo de clase unificar la lucha del conjunto del movimiento obrero, nativo o extranjero, contra cualquier tipo de división en nuestras filas. Los trabajadores del Estado español queremos y necesitamos contar con la experiencia y la fuerza combativa de todos nuestros hermanos de clase.
a) Ningún tipo de discriminación social, política o laboral por motivos de raza. Todos los derechos laborales y políticos para los inmigrantes. A igual trabajo, igual salario.

b) Abolición de la ley de extranjería y toda la legislación represiva. Derecho al reagrupamiento de las familias. Reestablecimiento de una ley democrática de asilo político sin restricciones.

c) Incremento drástico de los presupuestos públicos para garantizar la integración de los inmigrantes. Sanidad gratuita para todos los inmigrantes. Derechos a la educación pública digna y gratuita. Equipamientos sociales, culturales y deportivos para disfrute de la población al que tengan acceso todos los inmigrantes. Medios materiales suficientes para que las diferentes comunidades puedan mantener sus tradiciones culturales, lingüísticas e históricas.

Resolución de la III Conferencia Sindical de EL MILITANTE

1 comentario:

Blanca dijo...

salud y anarkia.


Todos somos emigrates, todos somos mestizos, todos somos iguales.